La eficiencia energética es imprescindible para conseguir reducir el consumo de energía sin que ello conlleve perder productividad, prestaciones y confort.
Un banco de capacitores es un sistema vital en la infraestructura eléctrica para compensar los reactivos y esto nos permite, mejorar el factor de potencia y optimizar la eficiencia energética.
Estos dispositivos estratégicos se conectan en paralelo a la carga eléctrica y nos permiten obtener ahorros al evitar las penalizaciones por incumplimiento de las NTSD y mejorar las pérdidas internas al liberar corriente circulando por los conductores y la carga de los transformadores y demás equipo eléctrico, reduciendo por consiguiente la potencia total aparente.
El concepto de uso eficiente de la energía hace referencia a la capacidad para obtener los mejores resultados en cualquier actividad empleando la menor cantidad posible de recursos energéticos.
Nos permite reducir el consumo de cualquier tipo de energía y con ello los favorables impactos ambientales asociados a ella. Esto es aplicable desde la generación de dicha energía hasta su consumo final.
Con la eficiencia energética tratamos por tanto de mantener el mismo rendimiento de nuestra actividad, pero incorporando una serie de modelos de gestión sostenibles, hábitos responsables e inversiones en innovación tecnológica.
¿Cuándo usarlo?
El consumo de potencia reactiva genera inconvenientes en los equipos de generación o transformadores de abastecimiento, haciéndolos trabajar en un régimen mayor al necesario, también las empresas suministradoras de energía penalizan fuertemente en las facturas el consumo de Energía Reactiva, teniendo costos más altos o en determinados casos colocando sanciones, por lo cual se debe entonces mejor compensar la energía reactiva y por consiguiente mejorar el factor de potencia y así tener un ahorro económico.